domingo, 18 de julio de 2010

Proyectos

"Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán."
Proverbios 16:3 (NVI)


Hay consejos que se escuchan que no tienen mucho valor. Los seres humanos, y en particular los argentinos somos expertos opinólogos en todos los temas. Sin jamás haber participado, somos capaces de hablar de cualquier tema y dar nuestra opinión (que obviamente será la única verdad). Lo hacemos con el football, la economía, la familia, la crisis energética, el derrame de petróleo, la guerra del medio oriente, la muerte de Michael Jackson o cualquier otro tema.

Sin embargo, en medio de tantas opiniones, existen algunas que son valoradas. Hay expertos en algunos temas que pueden certificar su experiencia. En estos casos su opinión tiene fundamento y su razonamiento es de mucho valor. No hablan porque sí, tienen justificativos.

De todas las personas de la tierra, uno de los empresarios más exitosos y poderosos de todos los tiempos fue el Rey Salomón. La riqueza, el poder, los negocios y la sabiduría de este hombre no tienen igual en la historia de la humanidad. Es lo que se podría definir como un hombre exitoso. Hizo todo lo que quiso, alcanzó sus objetivos, logró empresas increíbles, acumuló más riqueza que la que podría contar, se hizo famoso, dominó su imperio y trascendió en la historia.

Un hombre con esta experiencia es alguien cuya opinión sería hoy muy valorable. Un estadista de influencia en las altas esferas de los negocios, la política y la economía. Y este hombre tan sabio, nos deja un resumen de cómo logró lo que se propuso. Sin un master en Harvard, ni influencias políticas, ni contactos en posiciones influyentes, Salomón nos revela el secreto de su éxito.

Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán. Tan simple y tan complicado como esto. No te aclara si es un proyecto financiero, estudiantil, de familia, personal, de diversión, de inversión. Solo te recuerda que para que tu proyecto se cumpla, es imperioso ponerlo en las manos de Dios.

¿Le contás tus planes y lo hacés parte de tus progresos? No es una utopía religiosa. Vas a tener que poner de tu esfuerzo, de tu trabajo y de tu sacrificio para alcanzar tus objetivos. Ningún proyecto se puede realizar sin esas condiciones. Pero Dios es la condición exclusiva del éxito.

REFLEXIÓN — ¿Está Dios en el control de tus proyectos?

Tomado de DevocionalPC( www.devocionalpc.com.ar)

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